El tal Londoño ya ni siquiera responde a correos o llamadas. Nadie sabe dónde está. Será difícil comunicarle las demandas por estafa pero hay maneras de hacerlo.
El tal Londoño ya ni siquiera responde a correos o llamadas. Nadie sabe dónde está. Será difícil comunicarle las demandas por estafa pero hay maneras de hacerlo.