Si tienes la suerte de acertar con la talla, todo será miel sobre hojuelas. Ahora, como tengas que devolver algún par zapatos prepárate para tirar el dinero y hablar con una empresa fantasma. Mi problema fue que al devolver los zapatos y tras mucha insistencia para que pasaran a recoger el paquete, recibí un mail en el que se había generado mi código (está es otra, que no devuelven el dinero). Este código generado tenia la misma secuencia que uno generado anteriormente, por lo tanto al usarlo me decía que no era válido porque ya estaba usado.Ilusa de mí, pensé que se trataba de un error humano y los envío un mail para ver si me lo solucionan. Ese fue el primero de una lista interminable de intentos frustrados por contactar con ellos, por mail, teléfono, redes sociales (en las que te bloquean)… En fin, una ESTAFA con todas las letras.Si de verdad queréis calzado respetuoso, comprad en marcas de confianza, no perdáis el tiempo, el esfuerzo y el dinero con esta panda de impresentables que van de empresa seria y no llegan a zapatería de barrio.